domingo, 18 de octubre de 2009





En una tarde de telaraña, en una habitación llena de vacío, de una manera libre confieso: estaba perdido en las páginas en un libro lleno de muerte leyendo cómo moriremos solos. Y si somos buenos nos tenderemos a descansar a donde sea que queramos ir, en tu casa anhelo estar. Habitación por habitación, pacientemente te esperaré ahí, como una piedra esperaré por ti, ahí, Solo. En mi lecho de muerte apresaré a los dioses y los ángeles como un pagano para todos. Quién me llevará al cielo, a un lugar que recuerdo, estuve ahí hace tanto tiempo, el cielo estaba herido, el vino fue sagrado. Y ahí me llevaste, en tu casa anhelo estar, habitación por habitación pacientemente te esperaré ahí. Como una piedra, esperaré por ti, ahí, solo y leí hasta que el día terminó. Y me senté con remordimiento por todas las cosas que he hecho, por todo lo que me he sido bendecido y todo lo que he agraviado. En sueños hasta mi muerte vagaré .

No hay comentarios: